10 consejos prácticos para visitar Sicilia

Tan bella como caótica, Sicilia está en auge como destino turístico (o lo estaba antes de la locura del virus, a ver cómo sigue la cosa). Y no es de extrañar, ya que la isla ofrece incontables posibilidades para turismo de playa, escapadas de montaña y paseos por ciudades, por no hablar de su amplia oferta cultural. Sea cual sea tu plan, aconsejo tener en cuenta los siguientes puntos a la hora de organizar un viaje a Sicilia.

Ten en cuenta estos tips para organizar un viaje a Sicilia

1. Las mejores épocas para visitar Sicilia: primavera y otoño.

Los sicilianos son unos privilegiados metereológicamente hablando. Si viajas a la isla desde abril hasta octubre, las probabilidades de que te encuentres con un solazo de libro y más de 30 grados son altísimas. Imagina la ilusión que me hizo esto cuando viaje a Sicilia desde Bruselas (reino de los cielos grises y las lluvias eternas) a finales de septiembre y principios de octubre.

Considero que esta, junto con la primavera (abril-mayo), son las mejores epócas para un viaje a Sicilia, ya que suele hacer un tiempo buenísimo pero aún así se evitan los calores extremos que acechan en verano. No me quiero imaginar visitar lugares como el Valle de los Templos en Agrigento o el teatro griego de Taormina a cuarenta y pico grados.

Más información sobre el clima y el tiempo en Sicilia aquí.

2. El tráfico no se anda con tonterías.

Esto merece una entrada aparte, y la hay. Por ahora solo diré que conducir en Sicilia es un deporte de riesgo, las normas de tráfico digamos que son “indicativas”, luego la gente hace lo que le viene en gana en cada momento. Resumiré mi mensaje en estos consejos generales, si quieres la versión entera te invito a leer la entrada correspondiente:

2.1. Ni se te ocurra coger una bici si le tienes algo de aprecio a tu vida.

2.2. No aconsejo coger un coche en Sicilia si no tienes mucha práctica conduciendo, especialmente en grandes ciudades con tráfico denso.

2.3. Calcula unos 60km/h de media para ir de una ciudad a otra, por A o por B los trayectos siempre duraban más de lo que estimábamos.

2.4. Un seguro a todo riesgo en tu coche de alquiler puede ahorrarte pasarte el viaje angustiado.

Catedral de Palermo en Sicilia
Catedral de Palermo

3. Las distancias dentro las ciudades suelen ser pequeñas.

Por norma general, los centros históricos de las ciudades en Sicilia son pequeños y la mayoría de atracciones turísticas están bastante concentradas. Esto te ahorrará mucho tiempo en desplazamientos, ya sea de un monumento a otro o de tu alojamiento al meollo turístico.

Otra ventaja del reducido tamaño de las zonas turísticas es que a veces en pocos pasos y sin planearlo te plantas en calles donde la vida es 100% local. Sin duda un punto extra en nuestro viaje a Sicilia.

4. Conviene conocer el tema propinas en Sicilia.

No es obligatorio dejar propina en restaurantes y cafeterías. En este sentido Sicilia es un poco como España, si te han dado un servicio maravilloso o si te sobran unas monedillas en las vueltas puedes dejar algo, pero nadie va a mirarte mal y enviar a los sicarios (de mal gusto, pero no he podido evitarlo) si no lo haces.

Sin embargo, en nuestra experiencia las costumbres con la propina son algo distintas en, por ejemplo, aparcamientos. En concreto, si es un parking donde ves que el trabajo de vigilar y ordenar la salida y entrada de coches la hace una persona y no una máquina, por lo que vimos está bien visto darle una propinilla a la persona en cuestión.

5. Tómate la cultura del café en serio.

¿Qué quiere decir esto? Pues que nada de capuccino ni café con leche después de las 11 en cafeterías no turísticas. ¿Qué pasa si eres un despojo humano como yo que se levanta a las 10.30 hasta estando de viaje y bajas a desayunar a las 11.30? Pues en ese caso supongo que puedes echarle algo de morro y pedirte un capuccino, pero la costumbre italiana es que todo café que te tomes después de la hora del desayuno debe ser un espresso (o un espresso macchiato para los flojos como servidora). Realmente hay sitios donde te miran un poco raro si lo incumples.

Claro que en los locales turísticos nadie te va a mirar mal por pedirte cualquier aberración a cualquier hora. Sin embargo, lo de que se toman la cultura del café en serio es muy cierto. De hecho, no verás ni un Starbucks en Sicilia, los únicos de todo Italia están en Milán y abrieron en 2018.

Café con cannolo de ricotta siciliano
Café con un típico cannolo siciliano

6. La hora de la siesta is real.

Bueno, no sé si realmente echan la siesta o simplemente paran para comer, pero lo que sí sé es que muchos monumentos y restaurantes cierran al mediodía. En el caso de las atracciones turísticas, la pausa para comer se hace aproximadamente de 13 a 15, mientras que es habitual que los restaurantes (incluso los turísticos) cierren de 15 a 19.

Conviene tenerlo en mente a la hora de planear tu visita, especialmente si tu estancia en una ciudad en concreto va a ser muy breve. Nosotros nos quedamos sin ver la catedral de Trapani por dentro, por ejemplo.

7. La mayoría de monumentos suelen costar de media 3 o 4 euros.

Aunque hay atracciones para las cuales la entrada es más cara (como el palacio real de Palermo, cuya visita completa nos costó casi 20€), en general los precios de admisión no están pensados para abusar del bolsillo del turista. Incluso el Valle de los Templos de Agrigento cuesta 10€, precio más que razonable dado que se trata de uno de los conjuntos de ruinas clásicas más importantes del mundo.

Prácticamente todas las iglesias, miradores, jardines, museos pequeños y similares nos costaron alrededor de 3 o 4 euros de media. Estoy hablando obviamente solo de la entrada, cuando se trataba de visitas guiadas los precios subían, pero aún así nunca tuve la sensación de estar pagando demasiado. Bueno, miento, no volvería a pagar 5€ por el claustro normando de Cefalú, pero es la única excepción.

8. Son habituales los códigos QR con explicaciones en los puntos de interés.

Esto me pareció un puntazo, sin duda muy agradecida me hallo por el tema de los códigos QR en museos y similares.

¿Cuántas veces nos ha pasado a todos entrar a un monumento y sentir que no lo estamos disfrutando tanto como deberíamos por no tener conocimiento sobre el tema, pero tampoco querer pagar extra por una audioguía o un tour guiado? Pues en Sicilia en muchísimos museos, castillos e incluso fachadas de la calle cuentan con códigos QR que puedes leer con tu móvil y que contienen enlaces a explicaciones escritas, podcasts o vídeos de YouTube.

Cráter en el monte Etna
Cráter en el monte Etna

9. Prácticamente todas las ciudades conocidas son fácilmente accesibles por libre.

Sicilia es una isla donde puedes viajar más o menos cómodamente por libre. Digo más o menos porque el tema de coger un coche con ese tráfico y esa conducción tan loca puede ser un gran impedimento para mucha gente. Yo no me habría atrevido, tuve suerte de ir con alguien que sí.

Si lo de conducir te supone un problema, la red ferroviaria parecía bastante decente a simple vista, y seguro que hay compañías de bus que ofrecen trayectos entre ciudades (aunque en ese caso prepárate también para viajar a merced de un conductor temerario).

Lo que quiero decir es que no te hace falta ir con un viaje organizado para conocer bien Sicilia. Aunque vayas con coche, hay trayectos que no compensa hacer por libre (por ejemplo, creo que es mejor contratar una excursión para subir al refugio del Etna), pero no es nada que no puedas solventar una vez allí contratando un servicio puntual.

10. Las ciudades tienen aspecto decadente pero no son inseguras.

A ver, digo esto por la típica gente que te viene con el “ay, es que las fachadas estaban super dejadas y el ambiente daba mucho mal rollo”. ¿Que en Sicilia hay mucha carretera en mal estado y fachadas cayéndose? Sí. ¿Que hay zonas de las grandes ciudades donde no me gustaría perderme sola? Sí. ¿Que los locales a veces se te quedan mirando si pasas por un sitio sin mucho turista? También (aunque la mayoría de los casos es curiosidad).

Pero que no se nos olvide que Sicilia no es lo que era. Ha avanzado muchísimo en temas de seguridad y a una persona con sentido común no debería pasarle nada que no pueda pasar en otros lugares de Europa. Lo más seguro es que te muevas por zonas turísticas, y ahí no tienes más peligro de robo que en París o Madrid (de hecho supongo que hay menos riesgo). Si por lo que sea acabas en una zona con muy mala pinta y la gente se te queda mirando chungamente, pues sí, sal de ahí. Pero insisto, a pesar del aspecto decadente de muchos puntos de la isla no tuve sensación de peligro en ningún momento.

Atardecer en Catania
Atardecer en Catania

Con estos consejos te aconsejo mucho muchísimo considerar Sicilia como destino de tus vacaciones. Si ya has estado, ¿qué otro consejo añadirías? Si estás planeando tu viaje, ¿tienes alguna pregunta logística o práctica?

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