De cuando fui VIP en un crucero… por accidente (excursión Hydra, Poros y Egina desde Atenas)

Mi tradición mendiga viene de lejos. He sido la lumbrera que ha optado por dormir en una estación de trenes durante dos noches seguidas por no pagar alojamiento. He sido uno de los cerebros pensantes detrás de un complejo sistema logístico de tuppers para robar comida del buffet de un hostal. Partiendo de esa base, lo lógico es que la única manera de que alguien como yo viaje en clase VIP es la que pongo en el título de la entrada: por accidente.

En este caso, el “accidente” fue que el crucero de un día por el golfo Sarónico que habíamos reservado desde Atenas se había cancelado y tuvimos que viajar un día antes si queríamos conocer las islas Hydra, Poros y Egina.

Crucero por Hydra, Poros y Egina – ¿Qué puedo esperarme?

Antes de proceder con este relato quasi-glamouroso, déjame darte un par de detalles sobre el crucero en cuestión por si te interesa para tu viaje a la capital griega. He de recalcar que a pesar del incidente inicial, la experiencia me encantó y todo estuvo muy bien organizado. Sin duda, no habríamos visto estas tres islas en un día de haber ido por nuestra cuenta.

La excursión (aquí el link para reservar) dura un día entero, aproximadamente de 7 de la mañana a 7.30 de la tarde. Durante este tiempo, se visitan las tres principales islas del golfo Sarónico: Hydra, Poros y Egina. El precio que verás en la página (112€ por persona en enero de 2021) incluye el barco y la comida del mediodía. Sin embargo, por las bebidas y las visitas guiadas de las islas hay que pagar aparte.

Barco crucero Grecia
¡Ni una nube! ¡En diciembre!

Durante la excursión, te ofrecen la posibilidad de elegir en qué tours quieres participar:

-Hydra: tour a pie por la zona del puerto y entrada al museo eclesiástico. Tip de rata: al tour por el pueblo puedes acoplarte sin pagar.

-Poros: no hay tours de pago, te dejan tiempo libre para subir a la torre.

-Egina: ofrecen dos opciones, de las cuales deberás elegir una. La opción que elegimos nos llevó en bus por la isla haciendo paradas en el monasterio de San Nectario y el Templo de Afaia a orillas del mar. La otra opción recorría la costa de toda la isla, pero sin la posibilidad de bajarse del bus. Aquí ya no hay manera de colarse, cuentan a la gente que va a al bus, así que si no quieres pagar, puedes optar por quedarte en la zona del puerto, repleta de casitas típicas.

Por los dos tours (el de Hydra y el de Egina) recuerdo que pagamos 38€ por persona.

Un madrugón que mereció la pena

Nos mandaron el email informando de la cancelación a las cinco de la tarde del 7 de diciembre proponiéndonos realizar la excursión el 8 de diciembre. Por suerte, nuestro planning podía ajustarse a hacer el crucero un día antes.

Normalmente, los participantes de la excursión tienen que ir a determinados puntos de recogida (que suelen ser hoteles) para que un autobús los lleve al puerto de Pireo. No obstante, como compensación por habernos hecho cambiar de planes en el ultimísimo momento, la compañía dijo que nos mandaría un taxi que nos transportaría directos al puerto.

Contentos de que el ir en taxi nos permite dormir 15 minutos más (aquí las prioridades claras), bajamos de nuestro apartamento a la calle para esperar al vehículo. Tras esperar un par de minutos en tensión mirando a todas partes en busca de un taxi, vemos que una enorme furgoneta blanca con cristales tintados se detiene a veinte metros de nuestra puerta. Alerta de secuestrador.

De pronto vemos que un hombre vestido con un elegante traje y brillantes mocasines baja del vehículo y se nos queda mirando en plan “creo que me mandan a recogeros, aunque muy VIP no parecéis”. Al esperar un taxi más “normalito”, tardamos un poco en reaccionar y el conductor nos explica que “lo manda el señor Tifón“, que debía de ser el encargado de la compañía de cruceros.

Y como eso de no subirnos a furgonetas con cristales oscuros con desconocidos que citan nombres en clave no nos lo enseñaron de pequeños, allá que vamos con él al puerto.

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Somos los primeros en llegar al barco y sacarnos fotos con dos personas vestidas con trajes tradicionales griegos (momento engañaturistas #1). Luego intentan vendernos esas fotos, pero no nos dejamos engañar (la realidad es que salimos fatal en ellas y preferimos enterrar ese recuerdo ojeroso en el olvido más profundo, pero nadie tiene que saber eso).

Exploramos el barco, tiene tres plantas, un comedor, una cafetería y un montón de espacio en las cubiertas para admirar el paisaje y sacar fotos en toda tranquilidad. Entramos a la cafetería con el objetivo de acaparar vilmente la mejor mesa antes de que los demás participantes del tour lleguen. Porque con las vistas al mar no se juega.

Hydra, una pequeña isla sin coches

Llega el resto de la gente y el crucero zarpa a las 8 rumbo a Hydra. Tardamos unas cuatro horas en llegar, horas que empleamos en sacar fotos, tomar un café, informarnos sobre los tours de pago, etc.

Hydra es una isla muy pintoresca donde no está permitida la circulación de vehículos con motor. Creo que solo tienen un par de furgonetas de policías o bomberos o algo por el estilo, todo lo demás a pata o en burro (o en bici, pero quería tirar de estereotipo).

Debo decir que la visita se me quedó corta, me habría gustado curiosear las calles y las casitas de la isla con algo más de calma, pero ya sabemos que, a menudo, las prisas son el precio a pagar por estas excursiones organizadas (que pueden doler más que el dinero que te has gastado).

Vistas de camino a Hydra
Vistas de camino a Hydra
Puerto de Hydra
Puerto de Hydra

Tras la visita de Hydra nos dan de comer en el barco. Hay un buffet con una enorme variedad y nos ponemos las botas con queso feta, patatas, pasta y un postre riquísimo que repetimos tres veces ante la despectiva mirada de otros viajeros. Ellos se lo pierden, es un buffet y nos comportamos como en un buffet.

Vistas desde las alturas de Poros

Para cuando acabamos de comer (y pagar 3€ por un botellín de agua, vivo en Bélgica pero esas cosas me siguen doliendo) ya casi estamos en Poros, nuestra segunda isla (también tendrá entrada). La visita es breve, nos dan tiempo para subir a la torre y recorrer un par de calles.

Mirador en Poros
Mirador en Poros

Nada más volver al barco y poner rumbo hacia Egina, oigo que están diciendo mi apellido por megafonía. O mejor dicho, lo están intentando, porque tengo un apellido vasco (seguido de otros dos, no llego a 8) de esos con “tx” incrustado y os podéis hacer a la idea de las dificultades que tienen para pronunciarlo. Asumiendo que habrá un problema con mi tarjeta de crédito y el pago de las excursiones, bajamos adonde las guías el tour.

Nos ponen cara misteriosa, nos preguntan de dónde somos y nos dice que el señor Tifón quería saber quiénes éramos. #CreepAlert

Tras la breve charla con el staff del crucero, subimos a la cubierta más alta del barco, en el equivalente al lugar donde Jack grita “¡¡¡soy el rey del mundo!!!”. Desafortunadamente, pronto descubrimos por qué esa cubierta con tan buenas vistas está vacía: hace un frío que pela. Golpe de realidad: estamos en diciembre.

De modo que nos vemos obligados a movernos a una zona donde da más el sol. Allí contemplamos las preciosas vistas en paz, ¡algunos incluso vieron delfines!

Yo no los vi porque estaba sacando fotos. Debería aprender de ello y pasar menos tiempo mirando por el objetivo, pero al haber sacado recuerdos así del viaje, creo que me costará un poco más aprender la lección:

De camino a Egina en crucero
De camino a Egina

La última parada del día es Egina (también tendrá entrada dedicada), isla que albergó la capital de la Grecia Antigua por ¡dos años enteros! Subimos al bus que nos lleva al monasterio de San Nectario y el Templo de Afaia, sin duda un broche final perfecto para la visita al hermoso golfo Sarónico. Las luces del atardecer dan al paisaje un toque aún más especial y nos permite descubrir otra faceta de las islas griegas.

Tip para pistacho-adictos: hay plantaciones de pistacho en la isla y en la tienda del Templo de Afaia venden ¡tres bolsas por 10€! Yo, que soy pistacho-adicta confesa, fui a comprar bolsas compulsivamente.

Templo de Afaya
Templo de Afaia en Egina

De vuelta en el barco, nos acomodamos en el comedor para la guinda de la excursión: espectáculo de música y bailes griegos (momento turista máximo #1000 del día). Y por fin se desvela el secreto de por qué el misterioso “señor Tifón” (que sigo sin saber si era una persona real o no. Si me estás leyendo, ¡manifiéstese, “señor Tifón”!) ha estado observando en la sombra todo el día.

¡Nos invitan a una bebida! Nos decantamos por el Ouzo, una bebida típica griega con demasiado sabor a anís para nuestro gusto, pero it’s free! A lo free no se le mira el diente. Disfrutamos del espectáculo griego y nos reímos del espectáculo que dieron algunos participantes del tour intentando bailar bailes típicos de mala manera, alguno con más de un Ouzo encima por lo que parecía.

Así llegamos al Pireo, donde asumimos que tendremos que ir en bus a Atenas como el resto de mortales, pero imagina nuestras caras cuando vemos que ¡nuestro “chófer privado” nos está esperando! Quiero pensar que el buen hombre no tuvo que trabajar durante las 12h enteras que estuvimos en el crucero. Para nuestra sorpresa nos reconoce y nos lleva a la plaza Monastiraki, no sin antes recomendarnos una tienda de dulces que prometemos probar al día siguiente.

Atenas de noche
Atenas de noche

Esta ha sido mi primera (y por ahora única) experiencia como “VIP”. ¿Te han cancelado una excursión alguna vez? ¿Pudiste solucionarlo? ¿Has visitado el golfo Sarónico?

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Pepa

    Que lugar tan bonito, gracias por el viaje.
    Justo Grecia, fue uno de los viajes que tuvimos que cancelar por el coronavirus. Más concretamente, Atenas y Creta.
    Un abrazo 🙂

    1. Leire

      Espero que podáis hacer pronto ese viaje, no conozco Creta (aún, y ganas que le tengo!) pero Atenas me maravilló. La de cantidad de gente que me dijo que el único punto de interés era la Acrópolis, qué equivocados están y la de rincones y perspectivas que hay por descubrir!
      Un abrazo y vielen Dank por pasarte y comentar!! 🙂

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