5 rincones escondidos de Marrakech

Decir que Marrakech tiene solo 5 rincones escondidos o lugares desconocidos podría considerarse herejía, dado que la Medina es un laberinto caótico y gigante que nunca sabes con qué te va a sorprender. Lo que pretendo hoy es elegir los 5 lugares escondidos que mejor recuerdo me dejaron cuando hice de Dora la Exploradora por Marrakech allá por junio de 2018.

Lugares secretos de Marrakech

1. Dar El Bacha

Creo que nunca me cansaré de recomendar este sitio, abierto al público hace poco y por tanto aún no es ultra conocido. Pero lo recomiendo en petit comité, que luego se llena de gente y ya no es lo mismo. Sí, soy una de esas personas super coherentes que siendo turista no quieren que los sitios estén a rebosar de turistas.

Las columnas, las paredes, los techos, el patio central, los pasillos… Todo es una obra de arte en este palacio. Hasta los baños son impresionantes, literalmente. Las estancias que fueron los baños de la época, digo.

Además, el sentido de la visita está muy bien ideado: primero te hacen pasar por los aposentos del dueño del palacio y su esposa principal que ya te quitan el aliento por sus detalles y por la manera en la que la luz que se filtra dentro de las estancias.

Y ya cuando crees que no puedes ver nada más bonito y que merezca más la pena… boom! Te llevan al patio principal que ya es el colmo de lo maravilloso y lo divino. Sin exagerar. Es tan bonito que he tenido que poner seis fotos en vez de una. Ahora la entrada me va a quedar irregular porque para el resto de lugares solo quería poner una foto, pero en fin. Si te he convencido de ir a Dar El Bacha habrá merecido la pena.

Dirección en Google Maps aquí. Precio entrada: 60 dirhams, gratis para estudiantes. Página web aquí (cutre y solo en francés).

2. Jardin Secret

¿A que con ese nombre tan misterioso dan ganas de visitarlo?

A pesar de contar con más de cuatro siglos de historia a sus espaldas (desde los tiempos de la dinastía saadí), el Jardin Secret abrió sus puertas al público por primera vez en 2016. El jardín pasó por manos de sultanes y personalidades políticas de alto rango antes de ser abandonado en el siglo XX tras peleas de poder (asesinatos incluidos) y conflictos entre herederos. Ahora que ha sido restaurado, todos podemos disfrutar de él y de las vistas desde su torre.

El Jardin Secret se divide en dos partes, el jardín exótico y el jardín islámico. El primero es más salvaje y cuenta con tipos de planta de los cinco continentes, mientras que el segundo sigue estrictamente la interpretación del Corán de cómo debe ser un jardín. La entrada hacia la torre se encuentra en un extremo del jardín islámico.

El complejo cuenta incluso con una cafetería y numerosos bancos para sentarse. Lo cierto es que si dispones de tiempo suficiente, no es mala idea apalancarse un rato con un libro en el jardín.

Y no he podido resistirme a poner seis fotos again.

Dirección en Google Maps aquí. Precio entrada: 60 dirhams (95 si también quieres subir a la torre). Página web aquí.

3. Zoco de los tintoreros

Tal y como indica el nombre, el zoco de los tintoreros es la zona del zoco donde se agrupan los artesanos tintoreros. Tintoreros en el sentido que aplican el tinte a los materiales textiles, no que laven la ropa.

No voy a intentar explicar cómo llegar a estas calles, el zoco tiene tantísimas calles, callejuelas, atajos y pasadizos que resulta imposible tener un mapa mental de él. Cuando llevas un par de días allí te mueves por intuición y usas las referencias que puedas para llegar a los sitios, pero poco más. Simplemente ponte a vagabundear por el zoco y si eso pregunta por el “souk des teinturiers” o memoriza la dirección en Google Maps.

Una vez hayas encontrado el zoco de los tintoreros, puedes preguntar a los artesanos que te dejen verlos trabajar o que te expliquen cómo realizan sus procesos o qué tipos de pigmentos naturales utilizan. Con esto no me refiero a que les invadas en los talleres, pero si ves que mientras paseas por ahí alguien hace contacto visual contigo y se le ve dispuesto a explicarte algo, acepta. Recuerda dejarles luego una propina, no deja de ser una “mini visita guiada”.

Bueno, pues dos fotos… from lost to the river.

4. Talleres de los herreros del zoco

Al igual que con el zoco de los tintoreros, no sé dar indicaciones para llegar a la zona donde los herreros del zoco tienen sus talleres. Solo sé que están en algún lugar en las profundidades del zoco, algo oculto del camino que se suele recorrer si se siguen las calles principales. Más no me preguntes. Y por lo que parece, Google Maps tampoco tiene mucha idea. Si eso no es un lugar desconocido no sé lo que es.

En estos talleres se producen todo tipo de productos, entre ellos las famosas lamparillas que después se venden en el zoco. Impacta ver a los herreros en plena faena, calentando el hierro y dándole forma. También puedes acercarte (con cuidado para no abrasarte o tirar hierros por los suelos) para ver si te explican cómo trabajan o para sacar fotos.

De todas formas, he de decir que el estado de muchos talleres y las escasas medidas de seguridad empleadas hacen que valoremos nuestras condiciones de trabajo.

5. Zona residencial de la Medina

Mientras que el zoco alberga los comercios de los artesanos de la Medina, hay una zona al oeste de Dar el Bacha donde podemos visitar un barrio residencial tradicional. La zona se caracteriza por sus calles estrechas y sus numerosos pasadizos. Y no menos importante, su silencio. Este barrio es todo un oasis en medio del caos que reina en la mayor parte de la Medina.

Mención especial a una pequeña plaza de este barrio de cuyo nombre no quiero acordarme (en realidad sí que quiero pero he fracasado miserablemente y Google tampoco me ha ayudado). La plaza en cuestión está rodeada por edificios residenciales y tiene una especie de centro religioso, no sé si es una mezquita u otra cosa. Lo único que podemos ver los no-musulmanes es una fuente en un patio a través del arco de entrada. ¡Deja un comentario si conoces el nombre de la plaza de la que hablo (foto abajo)!

Algo que me gustó de Marrakech fue que la Medina no es puramente turística, hay mucha vida local y no te sientes como en un resort (la mayoría del tiempo). Este barrio residencial no suele estar abarrotado de turistas y es un paseo agradable por una zona bastante auténtica de la ciudad.

¿Conocías estos rincones de Marrakech? ¿Recomiendas algún punto de interés desconocido para la mayoría de los turistas? ¿Conoces el nombre de la plaza donde se hizo esa última foto?

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